Sobre este episodio
Los cables de fibra óptica que transportan nuestras comunicaciones pueden tener una segunda vida inesperada: convertirse en miles de sensores capaces de detectar terremotos y tsunamis. Sandra Ruiz Barajas, del Instituto Geográfico Nacional, explica cómo funciona la Detección Acústica Distribuida (DAS), una tecnología que utiliza pulsos láser y las diminutas imperfecciones de la fibra para registrar las deformaciones que experimenta un cable cuando el terreno sobre el que se asienta es sacudido por las ondas sísmicas. Durante la entrevista descubrimos las ventajas y limitaciones de este sistema, los experimentos realizados en líneas ferroviarias y cables submarinos, y su potencial para mejorar los sistemas de alerta temprana frente a terremotos y tsunamis.