Sobre este episodio
Los dos días en los que España entera se mantuvo en vilo, en los que millones de personas se movilizaron como única opción para frenar el asesinato de Miguel Ángel Blanco, una muerte en diferido que dejó una profunda huella. Un momento crucial de solidaridad y compasión, en el que la sociedad vasca perdió el miedo a la banda terrorista ETA.