Sobre este episodio
Y una esclava llamada Chloe, a quien le cortaron una oreja como castigo y que, según la historia, envenenó a la familia que la sometía. La colgaron de un árbol y arrojaron su cuerpo al río. Dicen que nunca se fue. En la década de 1990, una fotografía tomada por turistas mostró una figura entre las columnas de la mansión. Muchos aseguraron que era ella. El espejo de la sala principal, según la leyenda, atrapó las almas de quienes murieron sin que nadie lo cubriera. Los propietarios lo han limpiado muchas veces. Las marcas siempre vuelven.