Sobre este episodio
Santiago González comenta el discurso que "no se había visto nunca" contra ETA, ni en los años de plomo de la banda terrorista. En la gala de los Premios Goya de 2025, un discurso inesperado acaparó la atención del público y de las redes sociales, alejándose de los temas habituales. María Luisa Gutiérrez, productora de La infiltrada, dedicó su premio a quienes han arriesgado sus vidas por defender la democracia, haciendo una mención especial a las víctimas del terrorismo de ETA. Este gesto fue particularmente significativo porque, durante los años más oscuros de la banda terrorista, el silencio del mundo del cine español fue notorio. De hecho, en 1987, año de la primera edición de los Goya, ETA asesinó a 42 personas sin que hubiera pronunciamientos en la gala contra estos actos violentos.El discurso más llamativo de los Goya: dedicado a la familia Ordóñez y a las víctimas del terrorismoSergio Pérez La infiltrada, película co-vencedora del premio a mejor película, relata la historia de una mujer policía infiltrada en ETA durante años, y su éxito en taquilla refleja el interés del público por este tipo de narrativas. En su discurso, Gutiérrez recordó a Gregorio Ordóñez, político del Partido Popular asesinado por ETA en 1995, y expresó su apoyo a las asociaciones Fundación Víctimas del Terrorismo y COVITE. Sus palabras resonaron con fuerza al subrayar la importancia de recordar a las víctimas y de mantener viva la memoria histórica, no solo sobre el pasado lejano, sino también sobre los episodios más recientes y dolorosos de la historia de España.El listado completo de ganadores de los Goya 2025: desde Salva Reina y 'El 47' a Carolina Yuste y 'La Infiltrada'Libertad Digital Este discurso marcó un punto de inflexión en la tradicional gala de los Goya, donde rara vez se había alzado la voz de forma tan contundente contra el terrorismo. Gutiérrez destacó cómo algunas víctimas reales que vieron la película agradecieron el esfuerzo, a pesar del dolor que les evocaba, porque consideraban vital que estas historias no se olviden.