Sobre este episodio
Estaba acabando la Navidad de 2023. Servidora estaba pensando en qué iba a comer. En mi casa, pasaba unos días un amigo de esos que reniegan de todo, que no creen, que no, que en absoluto.Yo había escrito hacía unas semanas una columna en La Razón sobre una foto del Papa, totalmente emocionado hablando de Ucrania. Su figura, encorvada, llorosa, profundamente, de nuevo, tocado por el horror.Me iba a poner con la cocina cuando abrí el mail por casualidad. Y ahí estaba. Ahí estaba tímidamente un mensaje.Cuando acabé de leerla mi amigo lloraba. Nos abrazamos, volvimos a llorar. Hicimos macarrones. Volvimos a llorar.Francisco siempre estuvo pendiente de la gente que no tiene importancia.