Sobre este episodio
Tiago se hizo viral. Por darse un jardazo gordo. Como lo oyen. Estaba el chiquillo recogiendo su diploma de graduación del Colegio de los Jesuitas de Alicante, con su uniforme impecable, peinado al agua, su pelo rubio con remolinos. Escuchó su nombre, subió al estrado y desde ahí, debía encaramarse a unos escalones, de esos que carga el diablo en situaciones de nervios.Y Tiago se cayó por detrás de esos escalones altos y el público presente le perdió la pista. Unos segundos, solo unos pocos, pero no se le veía. Hasta que, de pronto, apareció por detrás, levantando su dedo índice, como diciendo “aquí estoy y he sido yo”, muerto de risa.Le picaba una rodilla, pero era lo de menos. Lo más importante era su carcajada. Y se ha hecho viral, claro, porque todo el mundo intuye que el mundo será de Tiago, que podrá con todo, porque con humor, se lleva mejor este camino. No se dio importancia, no se quejó, no pensó en el ridículo, no tuvo la tentación de no salir del ...