????Hay puentes que han sido capaces de cambiar el destino de pueblos, ciudades, regiones o países. Desde estructuras sencillas para salvar pequeños obstáculos, hasta auténticos retos de la ingeniería para enfrentarse a los grandes retos de la naturaleza. Y dentro de las obras complicadas, pocas lo han sido como el puente sobre el lago Pontchartrain: una línea de hormigón de casi 40 kilómetros de largo que incluso se puede ver desde el espacio y que cambió el escenario de Nueva Orleans.?????Cuando se inauguró, en 1956, recibió muchas críticas. Quién necesitaba un puente tan largo, cómo se justifica una inversión tan grande, qué necesidad había de unir una gran ciudad con los pequeños pueblos del otro lado del lago… Pero tardaron poco en acallarse, porque sus efectos positivos se notaron rápidamente, tanto que pronto tuvieron que ampliarlo. Y acabó convertida en una de las infraestructuras más fascinantes de todo Estados Unidos. Porque transformó la tierra, su valor, el mapa de la región y hasta la economía misma. No solo unió dos orillas, cambió el futuro de Louisiana. ????????La idea de construir un puente sobre el lago Pontchartrain se remonta a principios del siglo XIX, impulsada sobre todo por Bernard de Marigny, fundador de Mandeville, el por entonces pueblo que está al otro lado del lago. Él fue el que inició un servicio de ferrys que cruzaban el lago, y que estuvo en funcionamiento hasta 1930.