Sobre este episodio
De lo que no hay duda es de que Giorgia Meloni es una mujer expresiva. Fue la u?nica en percibir que Joe Biden habi?a iniciado un viaje astral en aquella cumbre del G7 en Italia y ahora en Ankara, como si fuera Anna Magnani, consiguio? resumir con su expresio?n facial y corporal un estado diploma?tico. Donald Trump ha conseguido enfadar a todos, fi?jate que hasta Abascal se queja de que confunde la alianza con el vasallaje. Ese no es un buen negocio. E?l podri?a sobrevivir solo en la comunidad de naciones si au?n fuera un aislacionista pero no lo es. Prometio? que lo seri?a, pero no lo es o no lo ha sido y no se? si sera? demasiado tarde para recuperar su promesa de una nueva edad dorada de la industria en Estado Unidos.Porque quien le va a ajustar las cuentas no sera? Frederiksen ni Meloni, desde luego no Sa?nchez ni tampoco el de mediado Mojtaba Jamenei.Sera? el elector del cinturo?n del o?xido que quiza?s se creyo? que, al contrario que los neocones que lo combati?an en su partido, e?l no veni?a a luchar las guerras otros, no reclamaba la jurisdiccio?n universal ni fantaseaba con ser el gendarme mundial. Deci?a que veni?a a hacerle ma?s pro?spero. Hoy ese votante le espera a la vuelta de la esquina en la elecciones de mitad de mandato. Se la juega en Iowa no en Groenlandia.