El podcast 'Par Impar' analiza con el realizador la nueva entrega de su comedia en Prime Video y el mítico filme coral de Tarantino y Rodriguez. En este nuevo episodio del podcast Par Impar, los presentadores Juanma González y Dani Palacio reciben una vez más al director y guionista Rodrigo Sopeña. La excusa para esta reunión es doble: por un lado, comentar la cuarta temporada de su aclamada serie de comedia Atasco, disponible en la plataforma Prime Video; por otro, analizar una de las películas episódicas más emblemáticas de la década de los noventa, la gamberra y mítica Four Rooms (1995). El primer gran bloque de la charla se centra en la producción de Atasco. El director comparte con los oyentes los secretos de la grabación de la cuarta entrega, destacando de manera muy especial el estelar cameo del periodista Juanma Rodríguez, popular colaborador del grupo Libertad Digital y presentador en esRadio. Sopeña relata con humor cómo tuvieron que tratar a Rodríguez como a una auténtica estrella de Hollywood debido a su arrolladora y divertida personalidad. Otra de las genialidades de casting comentadas de la serie de esRadio es la incorporación del humorista Félix el Gato interpretando al mismísimo papa de Roma. Se trata de un rol enteramente gestual y silencioso que parodia las apariciones públicas del pontífice a bordo de un peculiar papamóvil de fabricación nacional. Este segmento sirve para que Sopeña explique cómo ha querido sacar la cámara del atasco físico por primera vez en la serie, expandiendo el universo de la ficción hacia exteriores. El núcleo cinéfilo del programa se dedica al despiece de Four Rooms, una película de culto de 1995 que entrelaza cuatro relatos independientes dirigidos por cuatro de los directores más prometedores del cine independiente americano de la época: Allison Anders, Alexandre Rockwell, Robert Rodriguez y Quentin Tarantino. El nexo de unión de todas las historias es el botones Ted, interpretado de forma histriónica por Tim Roth. Los podcasters y su invitado analizan pormenorizadamente cada habitación de este peculiar hotel Mon Signor. El primer capítulo, dirigido por Allison Anders y protagonizado por Madonna, es calificado de forma unánime como el más flojo y forzado, ya que apenas aprovecha el entorno del hotel. El segundo segmento, de Alexandre Rockwell, introduce al espectador en un juego de sumisión y celos bastante incómodo que, no obstante, mantiene un tono de extrañeza muy acorde al espíritu experimental del filme. El gran triunfador de la película es, sin duda, el tercer episodio, escrito y dispuesto por Robert Rodriguez y protagonizado por un divertidísimo Antonio Banderas en el papel de un mafioso chapado a la antigua. Esta sección es ensalzada como una obra maestra del slapstick y la comedia de dibujos animados al estilo de Tex Avery. El ritmo frenético y las soberbias actuaciones de los niños consiguen extraer carcajadas constantes. Por último, el cierre de la película corre a cargo de Quentin Tarantino, quien filma un plano secuencia larguísimo repleto de sus característicos e interminables diálogos sobre la cultura popular. El segmento, inspirado en un famoso episodio de la serie televisiva Alfred Hitchcock Presents, destaca por su magistral manejo de la tensión antes del estallido del gag final. Como curiosidad, Sopeña y González comentan los breves cameos de actores como Bruce Willis. De vuelta al análisis de Atasco, Sopeña aprovecha para elogiar el trabajo de otros integrantes del reparto, como el actor Diego Martín, quien asume un sorprendente papel dramático como director de orquesta que contrasta radicalmente con sus habituales papeles cómicos. También se destaca el debut actoral en la ficción de la célebre astróloga Esperanza Gracia, así como las delirantes aportaciones de cómicos de la talla de Raúl Cimas. Para finalizar, el podcast cierra con una excelente selección musical que incluye tanto el tema Vertigogo de la banda sonora de Four Rooms como Drop in the Bucket, la sintonía que acompaña a los créditos de Atasco. Los participantes se despiden emplazando a los oyentes a una futura quinta temporada de la serie y a nuevos debates cinematográficos llenos de nostalgia y buen humor.