John Aubrey era un curioso que después de su trabajo como anticuario disfrutaba recopilando y contando historias y casos de fenómenos extraños en la Inglaterra del siglo XVII. En España teníamos otros ejemplos como Jerónimo de Barrionuevo o José de Pellicer. Jesús Callejo en su cronovisor nos habla de estos autores singulares en la historia de estas “misceláneas” como lo llamaban ellos