Sergio Fernández-Pacheco (Azvalor) advierte sobre el "cóctel explosivo" demográfico y la pérdida del 25% del poder adquisitivo bajo el sanchismo. El actual escenario económico y demográfico en España se ha convertido en una carrera de obstáculos para el ahorrador tradicional. Entre una inflación que devora el poder adquisitivo de las familias y un sistema de pensiones cuya sostenibilidad está en entredicho, la receta del ahorro estático ha quedado obsoleta. En la última edición del programa Tu Dinero Nunca Duerme, conducido por Luis Fernando Quintero y con la participación de colaboradores habituales como Manuel Llamas y Domingo Soriano, el invitado especial Sergio Fernández-Pacheco, socio y director financiero y de Operaciones de Azvalor, analizó con crudeza los retos que afrontan los españoles en plena campaña de la declaración de la renta. Quintero inició la tertulia con un dato demoledor sobre la gestión económica actual: desde que Pedro Sánchez llegó al poder, el poder adquisitivo de los ciudadanos se ha reducido un 25% debido exclusivamente al efecto de la inflación. Un "plumazo" a las rentas reales que obliga a replantear la estrategia financiera doméstica. El fin de la "tasa de sustitución" privilegiada Uno de los puntos clave de la intervención de Fernández-Pacheco fue la insostenibilidad del sistema público de pensiones. España disfruta actualmente de una de las tasas de sustitución más altas de la OCDE (un 80% del último salario), pero el directivo de Azvalor advirtió que esta cifra tiene "muy mala pinta" a largo plazo. "Hay un cóctel explosivo demográfico: para 2050 habrá solo 1,3 personas trabajando por cada pensionista", señaló. Los datos son alarmantes: en el año 2025 se jubilarán unas 355.000 personas frente a solo 321.000 nacimientos. Este gap de 54.000 personas se ha multiplicado por nueve en solo tres años. Según Fernández-Pacheco, se espera que el número de pensionistas pase de los 10 millones actuales a más de 15 millones en apenas dos décadas, mientras que el peso de los mayores de 65 años sobre el total de la población se duplicará. Invertir o morir (financieramente) Ante este panorama, el mensaje de los expertos en Libre Mercado fue unánime: ahorrar es el primer paso, pero no es suficiente. Mantener el dinero en una cuenta corriente o en depósitos con rentabilidades inferiores a la inflación es, en la práctica, aceptar una pérdida patrimonial constante. Incluso en un escenario optimista con una inflación del 2-3%, el socio de Azvalor recordó que 10.000 euros guardados hoy valdrán apenas 7.500 euros en términos de poder adquisitivo real en una década. La solución pasa inevitablemente por la inversión en activos financieros que ayuden a capitalizar la "magia" del interés compuesto, garantizando que el nivel de vida durante la jubilación no sufra un colapso frente a la incapacidad del Estado para mantener sus promesas actuales.