Sobre este episodio
La Antártida parece un continente inmóvil y silencioso, pero bajo su hielo permanecen activos volcanes que ofrecen una oportunidad única para estudiar el interior de la Tierra. Uno de ellos es la Isla Decepción, donde se encuentra la Base Antártica Española Gabriel de Castilla. Allí, el Instituto Geográfico Nacional mantiene uno de los sistemas de vigilancia volcánica más avanzados del continente blanco. Mediante redes sísmicas, estaciones GNSS, sensores geoquímicos, comunicaciones vía Starlink y una nueva estación autónoma multiparamétrica instalada en la isla Livingston, el IGN controla en tiempo real la actividad del volcán desde Madrid. Rafael Abella, sismólogo del IGN y veterano de las campañas antárticas españolas, explica cómo funciona este extraordinario sistema de vigilancia en uno de los lugares más extremos del planeta.