Sobre este episodio
Muchos fallamos la prueba de la honra, ya que tendemos a mirar a nuestro alrededor y pensar que tenemos derecho a las bendiciones de nuestra vida. ¡No nos merecemos nada de lo que nos ha sido dado! Mientras mayor sea el sentido de derecho, ma?s pequen?o sera? el sentido de gratitud; y sin un corazo?n agradecido, el alma sufre. Para superar las semillas de ingratitud y deshonra, debemos ser más conscientes de la presencia de Dios y de Su bondad. Aprendamos a honrar la vida, porque la honra estima, eleva, construye y produce agradecimiento. El agradecimiento genera adoración y el antídoto contra la ingratitud es devolver cada bendición con adoración.