Sobre este episodio
Las personas que viven simulando tienen pánico de decepcionar y moldean su comportamiento para tratar de agradar a todo el mundo todo el tiempo. Aunque algunos lo disfracen como “cuidar el testimonio”, simular siempre nos hace vivir en un mundo de engan?o y, con el tiempo, olvidamos que estamos fingiendo, hasta el punto de creer que esa “máscara espiritual” es lo que realmente somos. ¡Pero Dios nunca puede bendecir algo que no sea real! Cuando crecemos para convertirnos en el ser que Dios quiere que seamos, seremos libres del personaje que aparentamos ser.