????El aceite de oliva ha recuperado la senda inflacionista, después de meses de tregua, y la situación podría complicarse en los próximos meses, debido a las tensiones geopolíticas y a las intensas lluvias del pasado invierno. Y las consecuencias no solo se notan en el bolsillo de los consumidores, sino que además también lo convierte en una tentación para los ladrones, consolidándose como el producto más robado en los supermercados.????Hay varios factores que están provocando este nuevo ciclo inflacionista del aceite. Por un lado, la invasión de Ucrania, que continúa afectando a los mercados internacionales de materias primas y energía, con un efecto indirecto sobre los costes de producción y distribución del aceite. Y hay que sumar las fuertes lluvias registradas en España durante el invierno, que han impactado en parte de las cosechas, generando incertidumbre sobre la calidad y el volumen de producción. El cierre del estrecho de Ormuz ha añadido presión a las cadenas logísticas globales, incrementando los costes de transporte, y contribuyendo a la volatilidad de los precios.????Este escenario ha llevado a los expertos del sector a anticipar una nueva subida del precio del aceite en los próximos meses. La combinación de menor oferta, mayores costes y elevada demanda son el principal motor de esta escalada. La cuestión es si llegará a alcanzar los niveles críticos que se llegaron a vivir durante la crisis ucraniana.