¿Qué puede revelar un diente sobre la vida de un animal o de un ser humano que vivió hace millones de años? Mucho más de lo que parece. Alejandro Romero, investigador de la Universidad de Alicante, explica en Hablando con Científicos cómo la ecología dental utiliza el estudio de la forma, el desgaste y la microestructura de los dientes para reconstruir dietas, comportamientos y entornos del pasado. Gracias a la extraordinaria resistencia del esmalte, los dientes conservan información valiosísima sobre la evolución de primates y homininos fósiles. Comparando especies actuales como babuinos, mandriles o gorilas con restos fósiles, los investigadores pueden inferir qué comían nuestros antepasados y cómo se adaptaron a distintos ambientes. Una fascinante ventana a la evolución humana escrita, literalmente, en nuestros dientes.